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Índice Glucémico de los alimentos




El índice glucémico (IG) de un alimento viene indicada por la velocidad con la que dicho alimento aumenta el nivel de glucosa en la sangre.
Se utiliza la glucosa como referencia para medir el índice glucémico de los alimentos.

Un alimento con un índice glucémico (IG) alto eleva más el nivel de glucosa en la sangre que un alimento con un IG medio o bajo. Además, el índice glucémico siempre está relacionado con la ingesta de hidratos de carbono.

No obstante habría que señalar que los niveles de glucosa en la sangre se ven alterados tanto por la cantidad como por el tipo de I.G. del propio alimento en sí.
Con ello se llega a la conclusión que más que suprimir un alimento por su elevado índice glucémico, sería mejor el control de sus porciones; con ello no habría que suprimir de la dieta alimentos tan importantes como el pan, el arroz, la pasta, etc.

La ingesta de alimentos con alto índice glucémico, aumenta la glucosa en sangre, que a su vez provoca la secreción de insulina.

La secreción de insulina provoca a su vez una hipoglucemia, aumentando por consiguiente la sensación de apetito; es por ello que se aconsejan alimentos con un bajo índice glucémico ya que la sensación de plenitud y saciedad perdura más en el organismo.
La insulina es en cierta manera la encargada de la formación de las grasas corporales a partir del azúcar en sangre que no es utilizado por el organismo.

Alimentos según su índice glucémico IG:

No obstante basándonos en estudios de la cronodieta habría que reseñar que alimentos con un alto índice glucémico tienen una incidencia menor si la ingesta de los mismos se realiza por las mañanas en lugar de tardes noche.

El organismo humano tiene una mejor tolerancia a los hidratos de carbono de acción rápida (los de índice glucémico alto) por las mañanas más que por las noches; quizás sea debido a una mejor capacidad del organismo para asimilar los hidratos de carbono rápidos, como los dulces y azúcares, el pan o bien el arroz.

La predisposición orgánica de metabolizar (”quemar” ) mejor los carbohidratos, está relacionado con la cronobiología y las mayores necesidades energéticas durante la mañana, y un menor gasto energético durante la noche, por lo que podríamos afirmar que los carbohidratos se asimilan mejor por lo que engordan menos tomándolos por la mañana,
mientras que las proteínas se digieren mejor, por lo que engordan menos tomándolo por las noches.